- - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - PLATAFORMA SOJA - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - Claes - Cebrac Nº 30, Diciembre de 2007. > EL TIEMPO DE LAS CERTIFICACIONES EN LA SOJA > MULTARON A SYNGENTA POR SOJA TRANSGENICA EN BRASIL > PARAGUAY: PROPONEN NUEVO IMPUESTO A LA SOJA > PRODUCTORES DE SOJA DE BRASIL PRESENTAN ESTRATEGIA VERDE > CLIMA ADVERSO AFECTA A LA SOJA EN ARGENTINA > NUEVAS VARIEDADES DE SOJA EN BOLIVIA > PARAGUAY: RECORD EN LAS EXPORTACIONES DE SOJA > PRODUCTORES DE SOJA CONVENCIONAL RECLAMAN CONTRA TRANSGENICOS > SALDO COMERCIAL AGRICOLA RECORD EN BRASIL > RECORDS EN LOS PRECIOS DE ACEITE DE SOJA > REDUCEN ESTIMACION DE LA SOJA EN BRASIL > CULTIVOS DE COBERTURA PARA EVITAR DETERIORO SUELOS . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . EL TIEMPO DE LAS CERTIFICACIONES SOBRE LA SOJA: ENTRE LOS LIMITES Y LAS POSIBILIDADES Eduardo Gudynas En las últimas semanas se han redoblado las consultas sobre los criterios de una “soja responsable”, en el marco de los primeros pasos que está dando la Mesa Redonda sobre Soja Responsable. Esta propuesta es una más entre diversas iniciativas, tanto empresariales como ciudadanas, para aplicar criterios y condiciones sobre el cultivo de la soja. La Mesa Redonda sobre Soja Responsable siempre fue una propuesta polémica, y sin duda su ambicioso inicio apelando a la “sustentabilidad de la soja”, generó más resistencias que apoyos. Transcurrido el tiempo, puede reconocerse que se ha dado un paso adelante al abandonar aquella peregrina idea de una “soja sostenible” – una postura imposible de defender para un monocultivo de amplia escala, ya que nunca sería sustentable. Pero más allá del caso específico de esta mesa redonda, es necesario analizar las posibilidades y límites sobre los intentos de regular el sector sojero. Existe un creciente consenso sobre la necesidad y urgencia de establecer condiciones sobre la producción de soja. En la actualidad, este sector se desenvuelve en forma casi autonómica en casi toda América del Sur, y en aquellos casos donde los gobiernos se involucran lo hacen para mantener y expandir el actual agronegocio. Los Estados no lo regulan, y por el contrario, lo alientan. Toda vez que se cuestionan sus aspectos negativos, aparecen voces gubernamentales para defenderlo, especialmente por su potencial exportador. Incluso medidas que tienen aspectos positivos, como la imposición de un impuesto extraordinario a las exportaciones de soja, tal como se aplican en Argentina, en realidad no tiene componentes económicos, sociales o ambientales alternativos. Buenos Aires maneja esas “retenciones” para obtener recursos económicos con muchos fines, pero no los aplica para amortiguar los impactos sociales o ambientales del cultivo, no financia programas de reconversión agrícola generosos a los pequeños y medianos productores, y ni siquiera está explorando alternativas de manejo del cultivo para reducir el impacto sobre el suelo y el uso descontrolado sobre agroquímicos. Por lo tanto, permanece pendiente una discusión clave tanto sobre la imposición de impuestos al sector como sobre el uso del dinero que esos tributos generan. En esta situación de ausencia de regulaciones sustantivas, los intentos de certificaciones acordados entre privados podría ser un paso adelante. Es así que están en marcha las discusiones y negociaciones entre actores no estatales, tales como empresas, asociaciones de sojeros y algunas ONGs. Indudablemente, bajo ese marco se plantean un amplio abanico de criterios y exigencias, que van desde mínimas condiciones a otras muy sustantivas. Las condicionantes mínimas posiblemente terminarán aceptando las variedades transgénicas, seguramente se apelará a un manejo un poco más responsable de los agrotóxicos, y es posible se que derive algún mecanismo de compensaciones ambientales (donde a cambio de las decenas de miles de hectáreas con soja, se instalarán algunas pequeñas áreas protegidas). Esta postura tiene varios problemas, tales como no atacar los problemas de fondo que originan los serios impactos sociales, económicos y ambientales del monocultivo de soja. Estas posiciones van a alimentar todas las sospechas y denuncias de “maquillaje verde”, y seguramente servirán para alimentar el rechazo a las grandes empresas aerocomerciales y no faltarán quienes recargarán sus baterías para retomar las disputas contra aquellas organizaciones conservacionistas que apoyen esas medidas. En aquellas zonas rurales con débiles marcos legales, seguramente se mantendrán los conflictos locales con pequeños productores y comunidades campesinas, y por lo tanto no serán muy útiles para reducir la conflictividad. Difícilmente solucionarán los problemas ambientales, ya que se cae en un extremo de enormes superficies ecológicamente alteradas con algunas pequeñas islas de conservación. En el otro extremo de la escala, las exigencias mayores seguramente se enfocarán en rechazar los transgénicos, transformar el monocultivo en estrategias de cultivos diversificados y con rotaciones agrícola-ganaderas donde sea posible, y un cambio radical en el uso de químicos. Seguramente esta postura será rechazada por los grandes cultivadores, y en especial por las empresas de comercialización y exportación, las que terminan arrastrando incluso a muchos agricultores medianos. Se repetirán las alertas apocalípticas sobre las pérdidas económicas de esas condiciones, aunque en realidad sobre todo afectarán a unos pocos traders exportadores. Sean estos u otros los temas en discusión en esas iniciativas sobre los criterios a imponer sobre la soja, las organizaciones ciudadanas deberán considerar si participan o no en ese tipo de conversaciones. Algunos sostienen que no se debe tomar parte de esos mecanismos, en tanto se termina legitimando el papel de las grandes corporaciones y de un estilo de desarrollo que es insustentable; pero otros defienden la necesidad de estar presentes para lograr cambios que permitan reducir los impactos ambientales y lograr alivios concretos para los productores rurales. Este tipo de argumentos operan de manera muy diferentes entre los distintos actores sociales; por ejemplo, los pequeños agricultores apremiados por las deudas, académicos ensimismados dentro de una ONG conservacionista, o los militantes de un grupo ambientalista urbano, tienen motivaciones y aspiraciones muy diferentes. Unos quieren dar algunos pasos para aliviar su situación actual; otros solo aceptan los grandes saltos hacia un cambio radical. La forma en que se deciden estos y otros aspectos contrapuestos depende mucho de cada persona y de cada institución. Es una decisión delicada y que no debería hacerse de manera simplista. Y cuando esa decisión ha sido tomada de manera fundada y argumentada, tampoco debería ser juzgada de manera simplista, acusando a unos y otros sea de “radicales irresponsables” o “sumisos seguidores de las corporaciones”. De la misma manera, habría que discutir mucho sobre los alcances y límites de los principales esquemas de certificación. Estas certificaciones y controles tienen una larga historia desde la sociedad civil, y han sido defendidos en frentes tan distintos como los promotores del comercio justo, los defensores de la agricultura orgánica y los que denunciaban el trabajo infantil. Esas certificaciones en algunos casos han sido exitosas y han generado cambios de importancia en los sectores productivos y contribuyen a promover ciertos tipos de consumo responsable en la población. Por lo tanto, es necesario aceptar que las certificaciones sobre la soja pueden constituir un paso adelante, especialmente bajo la actual situación de ausencia de los Estados. Enseguida se debe pasar al problema del contenido de esas certificaciones. En el caso de la iniciativa de “soja responsable”, parece estar animada de un espíritu donde se pone un fuerte énfasis en el producto, y en especial aparece como obsesionada con lograr algún tipo de certificación comercial que sirva para legitimar las exportaciones hacia los países industrializados y tranquilizar a su consumidores. Esto deriva en un desbalance donde prevalece el aspecto comercial para asegurar las corrientes exportadoras, a costa de minimizar la reducción de los impactos ambientales y sociales en los países de origen. A mi modo de ver, el énfasis debería estar con todo el proceso productivo, comenzando por los problemas que origina el cultivo a nivel local. Por lo tanto, cualquier certificación no puede ser separada de un análisis más detallado sobre la proliferación de los monocultivos en nuestro continente y sus impactos. Es así que las certificaciones comerciales o de calidad que eventualmente se puedan obtener, deberían ser una consecuencia de revisar todo el proceso productivo de la soja, y no a la inversa, buscando adaptar la certificación a la esencia actual de la cadena sojera. En otras palabras, estimo que el modelo a seguir no puede ser el de la certificación verde en el sector forestal, tal como es planteado por el FSC (Forest Stewardship Council), que adolece de serios problemas, tales como aceptar las plantaciones con pinos y eucaliptos como “verdes”, con lo cual se desvirtúan todos sus propósitos. Por el contrario, un camino más útil debería inspirarse en la experiencia de la agricultura orgánica defendida por IFOAM (la federación internacional de movimientos de la agricultura orgánica), que ha logrado establecer certificaciones sobre todos las fases de los cultivos, desde el manejo del suelo a las formas de empaquetar el producto final. Ese camino también generó mecanismos de certificación y monitoreo participativos, con la presencia de los propios agricultores y consumidores. Finalmente, más tarde o más temprano, en cada uno de los países deberá traerse de regreso a los Estados, para lograr sistemas de regulación efectivos y con la adecuada cobertura legal. Esto se debe a que las certificaciones entre privados son importantes, y pueden tener un fuerte impacto en el comercio global, pero no generan marcos normativos que obliguen a todos los agricultores dentro de capa país. Una vez más se necesitará generar una discusión nacional sustantiva. [E. Gudynas es investigador en CLAES – Centro Latino Americano de Ecología Social] MULTARON A SYNGENTA POR SOJA TRANSGENICA EN BRASIL La multinacional suiza Syngenta deberá pagar una multa de US$ 550.000 por haber realizado experimentos con soja transgénica en el Parque Nacional de Iguazú, en el sur de Brasil. La sentenciafue dictada por el Tribunal Federal del Estado de Paraná y ratifica una decisión similar adoptada hace dos años por un juzgado regional. La denuncia fue presentada por el organismo federal de control ambiental, el Instituto Brasileño de Medio Ambiente y Recursos Naturales Renovables (IBAMA), acusando a Syngenta de realizar sembradíos experimentales de soja transgénica en una de las zonas protegidas del Parque Nacional de Iguazú. La zona en que la multinacional suiza hizo sus experimentos está ocupada desde marzo de 2006 por decenas de militantes del movimiento Vía Campesina, uno de cuyos integrantes murió, y otros series fueron heridos, cuando el personal de seguridad de la firma intentó un desalojo del predio. PARAGUAY: PRESENTAN NUEVO IMPUESTO A LA SOJA Se elevó al Congreso un proyecto de ley para gravar la exportación de soja con una tasa variable del 10% al 15% sobre el valor aduanero del producto. La medida de aplicación de un canon aduanero se aplica en Argentina. En el caso paraguayo la propuesta es rechazada por las organizaciones de productores agrícolas. Una medida similar fue presentada en 2004 pero finalmente no fue aprobada en el parlamento. Según el senador colorado Juan Carlos Galaverna, uno de los proyectistas de la ley, junto a los liberales Juan Carlos Ramírez Montalbetti y Modesto Guggiari, volvieron a presentar esta propuesta porque sus colegas de la Cámara Alta les indicaron que apoyarían la nueva legislación. “Por un lado, cuando en el 2004 presentamos el proyecto recordábamos que en la Argentina se estaba aplicando el mismo impuesto en 23%, que fue subiendo de a poquito hasta que se dio un gran aumento hace 90 a 120 días, y en este momento es del 35%. Mientras tanto, en nuestro país no pagan completamente nada”. Aseguró que no pretende un impuesto como ese, del 35%, “la cosa está para que sea alrededor del 10% como promedio, con un mínimo y un máximo, según pretende el proyecto”. El proyecto plantea fijar un impuesto a la exportación de soja en estado natural. La tasa mínima es del 10% y la máxima del 15%. Deja a cargo del Poder Ejecutivo establecer el valor final, la forma y la oportunidad en que los contribuyentes deberán presentar las declaraciones juradas y el pago. Determina igualmente que el impuesto será calculado sobre el valor aduanero de la carga y no sobre un valor presunto. El 1 de marzo del 2005, el Ejecutivo dejó sin efecto un decreto que había puesto en vigencia desde febrero del 2004 un tributo a la exportación de soja. Esta figura había sido implementada en base a lo que habilitaba la anterior Ley Tributaria 125/91. Ese impuesto era del 4% calculado sobre un valor fiscal de la oleaginosa de 80 dólares la tonelada. En tanto, en el mercado se cotizaba en ese tiempo en torno a los 240 dólares la tonelada. PRODUCTORES DE SOJA DE BRASIL PRESENTAN ESTRATEGIA VERDE Los productores de soja del estado de Mato Grosso presentaron la iniciativa “Soja Más Verde”, que deberá contar con un paquete de 15 millones de dólares y se propone preservar 2 millones de has en las áreas de reserva ya reconocidas. Este fondo, propuesto por la Associação dos Produtores de Soja de Mato Grosso (Aprosoja), la Secretaría de Medio Ambiente de ese estado, y la organización conservacionista The Nature Conservancy (TNC), fue presentado durante las discusiones sobre cambio climático en Bali. Estas organizaciones a su vez confluyen en Ação Verde, un consorcio compuesto por integrantes de diferentes asociaciones empresariales como Aprosoja, Fiemt, Famato, Acrimat, Ampa, Sindalcool, Sincremat y Cipen. La propuesta ha recibido mucha cobertura de prensa y se la describe como novedosa, pero en realidad apunta a lograr un fondo para cumplir con lo que ya exige la ley brasileña. En efecto, el proyecto tiene por finalidad que los productores de soja cumplan con la ley nacional, incluyendo la suspensión de cultivar soja dentro de las Areas de Protección Permanente de ese estado al final del año 2009. El proyecto propone un registro de los predios que producen soja conjuntamente con organismos fiscalizadores ambientales, el uso de monitoreo satelital, investigaciones sobre las emisiones de carbono También es curioso el estudio inicial realizado por los promotores del proyecto, donde se determinó que casi toda la soja en Mato Grosso se produce en ecosistemas de Cerrado, y una proporción menor en ambientes de selva amazónica. Estos y otros hallazgos son bien conocidos en el mundo académico y han sido denunciado por organizaciones ciudadanas desde hace años. Según el relavamiento basado en la zafra 2006/2007, el total del área sojera fue de 5,286 millones has, de las cuales el 83,8% fueron cultivadas en sitios deforestado hasta 1999, y el restante 16,2% lo fueron en sitios abiertos al 2005. El fondo cuenta con un capital inicial de 2 millones de dólares provistos por TNC y los sojeros de Mato Grosso, y espera recolectar 13 millones adicionales del gobierno brasileño y donantes privados. Presentado de esta manera, el esquema se convierte por un lado en una fuente de financiamiento de nuevos estudios de investigación, y por el otro, en un subsidio encubierto para que los productores sojeros cumplan las normas ambientales brasileñas. CLIMA ADVERSO AFECTA SOJA ARGENTINA La escasez de humedad y las bajas temperaturas que afectaron recientemente a la soja argentina del ciclo 2007/08 demoran el crecimiento normal de las plantas. Esto reduce las expectativas de rendimiento. En la zona central de la soja, "el cultivo no tuvo un buen inicio este año en comparación a campañas anteriores debido principalmente a las bajas temperaturas registradas, la falta de humedad en gran parte de la región y a la deteriorada calidad de las semillas," según los analistas de la Bolsa de Cereales de Argentina. Además, la falta de humedad dificultaba el progreso de la siembra en algunas regiones de Argentina, donde todavía no se había completado la implantación. El Departamento de Agricultura de Estados Unidos (USDA por su sigla en inglés) prevé que la producción de Argentina alcance los 47 millones de toneladas en 2007/08 [Basado en Reuters] NUEVAS VARIEDADES DE SOJA EN BOLIVIA Cinco nuevas variedades de soja fueron presentadas en el marco de la feria agrícola más importante de Bolivia, Vidas 2007. Tres variedades son convencionales y fueron desarrolladas por el programa de mejoramiento genético de ANAPO (la asociación de productores de oleaginosas de Bolivia); una de ellas contiene una enzima que le da un sabor diferente a la soya para la elaboración de alimentos como la leche. Las otras dos son propias de Santa Cruz. La Fundación de Desarrollo Agrícola Santa Cruz (Fundacruz) investigó otras dos nuevas variedades, la FCZ 3002 RG y FCZ 3003 RG, variedades transgénicas resistentes al glifosato y de un alto rendimiento. La segunda, por ejemplo, es capaz de llegar a producir 3,5 toneladas por hectárea, según Fundacruz. [El Deber, Santa Cruz, 11 octubre] EXPORTACONES DE SOJA PARAGUAYA ALCANZAN MIL MILLONES DE DOLARES Las ventas externas de la oleaginosa desde Paraguay llegaron a los mil millones de dólares mientras que su destino principal son las empresas aceiteras de Argentina. Las exportaciones desde Paraguay al resto de los países latinoamericanos se incrementaron en un 63,2% en relación a 2006. Ante ésto, el Ministro de Agricultura de ese país, Alfredo Molinas, salió a defender el uso de agroquímicos cuyos efectos nocivos son cuestionados desde los sectores ambientalistas. “Negar a productores la opción de usar técnicas modernas (pesticidas, fertilizantes, maquinarias, energía, biotecnología) y mantener una concepción romántica de la agricultura de subsistencia no conducirá a la sustentabilidad”. El despegue de las ventas externas hacia la región lo lideró Paraguay con un 63,2%, seguido en segundo término por Chile, pero a mucha distancia, con un aumento de sus exportaciones del 19,5%, en tercer lugar se ubicó la Argentina con un crecimiento sobre el año anterior que llegó al 17,6%. PRODUCTORES DE SOJA CONVENCIONAL RECLAMAN CONTRA TRANSGENICOS Los productores de soja convencional del estado de Paraná, denuncian la venta de semillas de soja convencional contaminada con soja transgénica. Estos hechos pueden estar relacionados con los costos de las semillas, ya que el valor de la bolsa de semilla convencional está en un promedio de R$ 40, mientras que el precio de la variedad transgénica es de R$ 28 en la última zafra (2006/2007). Según Adriano Rizemberg, jefe de división en la Secretaria de Agricultura y Abastecimiento de Paraná, el índice de contaminación de las semillas es muy alto. Indicó que en la zafra pasada, se consideraron como contaminadas con transgénicos un total de 300 toneladas de semillas, un 9 % de los lotes examinados. A su vez, el caso está relacionado con una diferencia entre los patrones de contaminación con transgénicos aceptados por el gobierno federal brasileño, los que son más altos a los permitidos en el estado de Paraná. [Reporte de J. Porto, Rádio Nacional da Amazônia 11 diciembre] BRASIL REGISTRARA SALDO COMERCIAL AGRICOLA RECORD La patronal agrícola brasileña, Confederación Nacional de Agricultores, anunció una previsión récord en el saldo en la balanza comercial de productos agrícolas en 2007, que alcanzará los 50.000 millones de dólares y supondrá un aumento del 17 % con respecto a 2006. Las exportaciones brasileñas de productos agrícolas y ganaderos sumarán 58.500 millones de dólares, mientras que las importaciones llegarán los 8.500 millones. El sector de la carne y el de la soja son los principales responsable del crecimiento de las exportaciones. Las exportaciones de soja crecieron un 22,7 % en los primeros once meses del año, hasta los 10.810 millones de dólares. RECORDS EN LOS PRECIOS DE ACEITE DE SOJA Los aceites vegetales, incluido el aceite de soja, pasa a valorarse en relación al petróleo, en tanto son usados para producir biocombustibles. El aceite de soja alcanzó a inicios de diciembre los US$ 933 / ton La media de los últimos meses para ese producto era de US$ 915 / ton en la Bolsa de Chicago, lo que representa un 63% más alto en comparación al año anterior. REDUCEN ESTIMATIVAS DE LA SOJA EN BRASIL A Conab (Companhia Nacional de Abastecimento) reduziu em mais de 1 milhão de toneladas sua estimativa para a safra de soja do Brasil em 2007/08, citando problemas climáticos. A estatal, ligada ao Ministério da Agricultura, informou que espera uma produção de 58,1 milhões de toneladas de soja, ante estimativa de 59,37 milhões de toneladas no mês passado e uma produção de 58,4 milhões de toneladas na safra anterior. A Conab informou que reduziu a expectativa de produtividade da safra de soja devido à ação do fenômeno climático La Niña, que deve resultar em menor quantidade de chuva em importantes áreas de produção em janeiro e fevereiro. No entanto, o IBGE (Instituto Brasileiro de Geografia e Estatística) divulgou nesta segunda-feira números diferentes, mantendo a estimativa para a safra de soja praticamente no mesmo nível de novembro. O IBGE estimou a produção em 59,35 milhões de toneladas, ante 59,32 milhões no mês passado. Anteriormente, a Conab e o IBGE haviam informado que unificariam a pesquisa sobre a safra de grãos do Brasil a partir desta segunda-feira. Apesar de terem divulgado as pesquisas simultaneamente, em Brasília e no Rio de Janeiro, os números foram divergentes. CULTIVOS DE COBERTURA PARA EVITAR DETERIOR DE SUELOS POR SOJA En Argentina, poco a poco se reconoce que el monocultivo de soja deteriora el suelo, ya que sus escasos aportes de residuos de cosecha. Bajo esa condiciones, la agencia estatal de desarrollo agropecuario, INTA, está experimentando con diversos cultivos de cobertura, que aportan materia orgánica, mejoran la infiltración del agua de lluvia y disminuyen el riesgo de erosión, entre otras ventajas, aunque pueden consumir parte de las reservas de agua del suelo. Entre los cultivos de cobertura ensayados se encuentran trigo, avena, vicia común (Vicia sativa), y avena y vicia consociadas. ------------------------------------------------------------ PLATAFORMA SOJA - es un boletín electrónico sobre el cultivo de soja en América del Sur, sus impactos sociales, económicos y ambientales, y las iniciativas ciudadanas que buscan estrategias ciudadanas para el control social del agronegocio. El boletín presenta informaciones y reportes cuyos contenidos no necesariamente son compartidos o auspiciados por los editores. El boletín es gratuito, se publica a intervalos aproximadamente quincenales, incluye informaciones en castellano y portugués, y se distribuye por correo-e. Para subscribirse debe enviar un mensaje en blanco a: plataformasoja-subscribe@gruposyahoo.com.ar Estamos interesados en recibir sus informaciones y opiniones; escribanos a: sojaclaes (a) gmail.com Plataforma Soja cuenta con el apoyo de la Fundación DOEN (Holanda), Cordaid (Holanda) y Misereor (Alemania) Nuestro sitio web: www.soja.monocultivos.com Publicado por CLAES (Centro Latino Americano de Ecología Social) en coordinación con CEBRAC (Centro Brasileiro de Referencia e Apoio Cultural). Editor: Eduardo Gudynas (CLAES). CLAES - www.agropecuaria.org CEBRAC - www.cebrac.org.br - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - -